RSC, compras sostenibles y RRSS: Lo que debes saber

Política de compras sostenibles

Hace algunos años, nunca se habría esperado que hoy por hoy la Responsabilidad Social Corporativa de cualquier compañía dependiera en gran medida de su actuación en Redes Sociales. Un instrumento que en sus comienzos fue planteado como una sencilla plataforma de interacción social y de ocio, hoy es el foro mundial en el que los consumidores interactúan constantemente durante 24h al día ofreciendo información y opinión sobre todo tipo de cuestiones relativas a la actuación de las empresas.

Incluso aún en la actualidad hay quien concibe las redes sociales como un medio de promoción de su negocio, sin ser consciente de que, muy al contrario, se han convertido en un medio de comunicación empresarial. Ya no se trata tanto de atraer a los usuarios hacia la adquisición de nuestros productos y servicios.

Se trata de mantener en todo momento una contribución activa y voluntaria a la mejora social, económica y ambiental, que debe comunicarse por redes sociales en todo momento, para así marcar la diferencia en las mentes de los consumidores con respecto a qué empresa sí hace las cosas bien.

Las compras sostenibles, factor clave en esta relación

Existen diversas maneras de conseguir que se valore en canales como las Redes Sociales el respeto a la RSC por parte de una empresa. Una de ellas es mantener una buena política de compras sostenibles, que tiene como objetivo la adopción de diversos criterios de sostenibilidad social y ambiental a lo largo del proceso de adquisición de bienes y contratación dentro de cualquier empresa.

Mediante una política de compras sostenibles se busca la eficiencia en la utilización y reciclaje de los recursos utilizados por la empresa, lo que tiene como resultado una disminución del gasto invertido en la adquisición de bienes y contratación de servicios por parte de ésta.

Esto es así porque, en palabras más sencillas, las compras sostenibles no toman en consideración tan sólo precios, plazos o condiciones. Al contrario, tienen en cuenta el impacto que puede generar la adquisición de un bien o un servicio en el medio ambiente o la sociedad del bien o el servicio comprado.

En este sentido, deben tenerse en cuenta todo tipo de criterios éticos y culturales que pueden ser la clave para no causar un impacto negativo. Toda adquisición de bienes tiene un impacto negativo, positivo o neutro en el medio ambiente, en la sociedad, en los proveedores o en los clientes (por sólo nombrar algunos agentes). La idea es intentar generar siempre un impacto positivo.

La adopción de determinados criterios de sostenibilidad social y ambiental en las actividades de una empresa que mantiene una política de compras tiene una influencia directa en cómo es vista por los consumidores, en canales como las redes sociales.

En estos canales, los usuarios valorarán positivamente la Responsabilidad Social Corporativa que la empresa demuestra al haber adoptado una política de compras sostenibles. Pero no sólo conseguirás una valoración positiva de los consumidores, sino que gracias a la incorporación de tecnología menos intensiva en recursos naturales y consumos energéticos, se obtiene como resultado un menor consumo de materias primas, combustibles, gastos asociados, transporte… En resumen, menos costes de producción, un producto más competitivo, y una mejor imagen corporativa.

Una política de compras sostenibles, como puedes ver, se fundamenta en la implementación de planes de acción, con objetivos y metas, en los que confluyen por un lado, la necesidad de respetar la sostenibilidad social y el medio ambiente, y por otro, conseguir alcanzar una mayor eficiencia en las decisiones de compra de la empresa a largo plazo.

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